El muro aparece en el km32, pero no es una consecuencia de haber gestionado mal la carrera, sino por haber llegado sin kilómetros al tramo final de la preparación. Sinceramente, para mi sorpresa, no esperaba que el fallo muscular apareciera tan tarde. Levanto el pie del acelerador, desaparece el ligero bagaje que llevaba acumulado hasta este punto y, sin piernas, empiezo a correr con la cabeza. Sigo tomando referencias cada dos kilómetros, ahora ya sí se hacen más largos, y estoy rodando pocos segundos por encima de 5'00''/km. Una lástima estas últimas semanas porque seguramente hubiese hecho una muy buena carrera.
domingo, 1 de diciembre de 2024
Más que una maratón
El muro aparece en el km32, pero no es una consecuencia de haber gestionado mal la carrera, sino por haber llegado sin kilómetros al tramo final de la preparación. Sinceramente, para mi sorpresa, no esperaba que el fallo muscular apareciera tan tarde. Levanto el pie del acelerador, desaparece el ligero bagaje que llevaba acumulado hasta este punto y, sin piernas, empiezo a correr con la cabeza. Sigo tomando referencias cada dos kilómetros, ahora ya sí se hacen más largos, y estoy rodando pocos segundos por encima de 5'00''/km. Una lástima estas últimas semanas porque seguramente hubiese hecho una muy buena carrera.
sábado, 20 de julio de 2024
La maratón del rey loco
He salido cerca del práctico de las 3h30', pero ya en el km6, he decido dejar el grupo atrás porque había demasiados corredores en el pequeño espacio que un sendero lleno de curvas se puede permitir. Al adelantarme unos metros, puedo gestionar mejor esos giros y entrar siempre por el lado interior, no como cuando estaba en el grupo, que tenía que ir adaptándome según el lado.
Tengo preparados tres geles energéticos para distribuir entre los kilómetros 15, 25 y 35, pero lo tengo que tomar antes, en el km32, para tratar de minimizar el efecto muro, porque la sensación es que me estoy quedando vacío. Hemos dado la vuelta al lago Hopfensee, y tras un ida y vuelta hasta la zona de camping, nos dirigimos hacia el castillo de Neuschwanstein. Voy muy justito de fuerzas. El terreno irregular, lleno de piedras y gravilla, con un perfil muy ondulado, con continuas subidas y bajadas, está dinamitando mis piernas.
Alemania no defrauda y en mi segunda experiencia (la primera fue en Berlín) me vuelvo a llevar un gran recuerdo en la mochila. Voy rápidamente a por el autobús, que, si todo va bien, esta tarde aún me tomo una mariscada en Croacia.
domingo, 21 de abril de 2024
Half IronMan, Full IronDad
domingo, 17 de marzo de 2024
26 miles for my 26th one
Si algo teníamos claro para el mes de marzo era que íbamos a escapar de las fallas. ¿Adónde? Había varias posibilidades, pero aprovechando que Edgar todavía no tiene dos años y no paga billete al no ocupar asiento, decidimos que era una gran oportunidad para cruzar el charco por primera vez con nuestro pequeño y hacer una visita a la familia americana.
El entrenamiento para la 52 edición de la Yuengling Shamrock Virginia Marathon ha sido algo parecido al Método FIRST, con varias salidas running semanales a baja intensidad de no más de una hora para ir y volver del trabajo, además de algunas sesiones de spinning, natación y body combat.
Estoy en el segundo cajón de ocho que ha dispuesto la organización para la ocasión. Somos aproximadamente 2.500 corredores para la maratón, que tomaremos la salida simultánea junto a unos 7.500 participantes de la media. Cerca de mi está el práctico de 3h35', pero esta vez sí que no se cómo van a rendir las piernas después del largo viaje de hace una semana, cómo va a afectar el jet lag, cómo va a responder mi cuerpo a los madrugones de los últimos días, cómo voy a correr sin mi equipación deportiva, que debe estar todavía en Frankfurt y ya la empiezo a dar por perdida. Hay muchas incógnitas, pero he venido a disfrutar, sin presión.
Si una milla son más o menos 1.6km, hago cálculos para tomar referencias cada dos kilómetros, y que éstas queden en un rango de tiempos entre 15 y 16 minutos. Al salir sin demasiada gente por delante, es fácil correr con espacio y en ritmos buenos desde el principio. Las millas alrededor y en el interior del Fort Story hacen apretar los dientes al ser una cuesta con poca pendiente pero mantenida. El rango de tiempos va quedando de momento más cerca del cuarto de hora que por encima. Estoy rodando cómodo y ligero. Es la primera vez que participo en una maratón en la que parte del recorrido se hace por el interior de una base militar, y esto son los Estados Unidos, así que impresiona cuando decenas de soldados uniformados no dudan un momento en empujar con sus ánimos a los corredores.














